Durante el mes de febrero hemos estado haciendo un ejercicio que consistía en usar una plancha de linóleo para grabar allí una imagen que nos gustase.
La plancha, que es de tamaño rectangular, se grababa con una cuchilla. Había que tener cuidado, porque si ponías la mano delante de ella era probable que te cortaras o te hicieras daño. Después, estampabas el dibujo en una lámina de acuarela o linóleo.
A mi este ejercicio me ha gustado bastante, pero a veces era un poco pesado estar rascando toda la hora y al final te dolía la mano. Aún asi, ha sido bastante entretenido y me ha gustado mucho el resultado.
Esta es la plancha que he utilizado con el grabado ya hecho:

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